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Tests
de biología molecular reducen la
transmisión de virus
Expertos en hemoterapia reclamarán esta
semana la implementación universal de
métodos más sensibles para analizar la
sangre donada y aumentar, así, la
seguridad de los pacientes que la
necesitan. Esto sucederá mientras se
avanza lentamente hacia un sistema de
disponibilidad del llamado "oro rojo" a
través de donantes voluntarios,
altruistas y repetitivos, que son los
más seguros.
El pedido, que se formalizará durante el
XIII Congreso Argentino de Medicina
Transfusional, que comienza hoy en esta
ciudad, surge de la necesidad de
detectar tempranamente enfermedades
infecciosas de los donantes, como las
que producen los virus de la hepatitis C
(VHC) y la inmunodeficiencia humana
(VIH).
Hoy, según los expertos de la Asociación
Argentina de Hemoterapia e
Inmunohematología (AAHI), eso se puede
lograr con técnicas de biología
molecular capaces de acotar el período
de ventana, que es el tiempo que
necesita el organismo para producir
anticuerpos contra un virus o bacteria.
Al ser más sensibles, estos métodos
podrían acortar ese período de 70 a 12
días para el VHC y adelantar 6 días la
detección del VIH (con los tests
tradicionales demora 16 días). Esto es
posible porque en lugar de detectar los
antígenos y los anticuerpos presentes en
la sangre del donante las pruebas más
nuevas detectan el material genético del
virus.
"Esto se traduce en una disminución del
riesgo transfusional: el período de
ventana para detectar antígenos y
anticuerpos puede significar la
transmisión de una infección, aun cuando
los resultados de laboratorio den
negativo", explicó a La Nacion el doctor
Jorge Rey, jefe de la jefe de División
Enfermedades de Transmisión
Transfusional del Hospital de Clínicas y
miembro de la AAHI.
Allí, como en el hospital Garrahan y
otros centros privados, ya se utilizan
estos métodos más modernos. "No existe
una norma que obligue a utilizar la
biología molecular, pero uno está
obligado a hacerlo desde lo profesional,
lo ético y hasta lo legal, porque un
paciente que crea o demuestre que
adquirió una infección en el período de
ventana podría iniciar un juicio, como
ya ocurrió", agregó Rey.
Hoy, el argumento de que no se pudo
detectar perdió vigencia, ya que existen
pruebas más sensibles. "Además, aumentó
la necesidad de implementarlas desde que
algunas instituciones que las utilizan
identificaron donantes en período de
ventana", indicó el experto.
Por su parte, el doctor Alejandro
Chiera, integrante del comité científico
del congreso, señaló a través de un
comunicado: "Desde fines de la década
del 90 hasta hoy, la biología molecular
aplicada a la seguridad transfusional
fue adoptada en muchos países. En la
Argentina, su uso aún no es mayoritario.
Esto se explica, entre otras cosas, por
la gran reconversión del laboratorio que
requieren estas técnicas, tanto en el
equipamiento específico como en el
personal capacitado. También por la poca
centralización de los bancos de sangre
que existe en el país".
Ese es otro objetivo pendiente, junto
con el de asegurar una cantidad
constante de donantes seguros, es decir,
voluntarios y altruistas, que donen
sangre dos veces por año. "Existe una
planificación para implementar en forma
progresiva las técnicas de biología
molecular, ya que no sería posible
hacerlo en todos los bancos del país de
un día para el otro", afirmó la doctora
Mabel Maschio, directora del Programa
Nacional de Sangre.
¿Por qué? "Se necesita cambiar el modelo
de donación y aumentar la cantidad de
donantes para contar con un 20 a 30% más
de stock [de sangre] -respondió la
funcionaria-. Porque con estas técnicas,
que complementan las de tamizaje
convencional cuando el resultado es
negativo, las unidades tardan más en
liberarse para su uso: en lugar de
hacerlo en 8 a 12 horas, se liberan en
24 a 36 horas. No son para todas las
enfermedades que se tamizan, sino para
el VHC y el VIH."
Según el doctor Rey, en 1975 controlar
la sangre de un donante costaba 1 a 2
dólares, y en 2000, un análisis
serológico completo (prueba
tradicional), entre 10 y 15 dólares.
"Con la biología molecular, el costo
aumentaría 20 dólares", dijo. En el
ensayo de prueba del nuevo método en el
hospital universitario, en 6000 muestras
se detectó un donante en período de
ventana. Es suficiente como para
infectar a por lo menos 3 receptores de
los distintos componentes de esa sangre.
140.000 FUERON DONANTES VOLUNTARIOS
El año pasado, el 26% de los que donaron
sangre en hospitales públicos lo hizo de
manera altruista.
Por
Fabiola Czubaj |